EL PROCESAMIENTO DEL ACEITE DE PALMA

EL PROCESAMIENTO DEL ACEITE DE PALMA

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Se habla mucho últimamente, de un ingrediente alimentario considerado a día de hoy, enemigo público número uno. Me refiero a la grasa de palma. Creo que hay gran confusión en este tema, sobre las causas reales del perjuicio que puede originar este ingrediente en nuestra salud.

El aceite de palma, contiene ácido palmítico, un ácido graso saturado que también está en las carnes, lácteos y aceite de coco. Entonces, por qué se considera tan malo.

Las grasas saturadas, deben consumirse con moderación, porque necesitan mayor temperatura que la corporal para licuarse, por lo que tienden a acumularse en nuestras arterias con el consiguiente riesgo cardiovascular, de sobra conocido.

Para uso diario, nada mejor que el aceite de oliva. En eso, todos estamos de acuerdo.

Según recientes investigaciones dentro de las grasas saturadas las hay peores y mejores a nivel metabólico y parece que el ácido palmítico no está entre estas últimas.

Pero sigo sin comprender, por qué se defienden por ejemplo, las ventajas “innegables” del vino, la cerveza, el café, el cacao, el té…mientras se considera a la grasa de palma, una sustancia casi maligna.

Parece ser, que el impacto medioambiental por la deforestación que causa su cultivo, es terrible. Este es sin duda, un motivo de peso para la campaña en su contra. También lo es la expropiación de tierras a los pueblos indígenas que conlleva.

Pero, sin restar importancia a estos graves problemas, centrándonos estrictamente en  la alimentación, desde mi perspectiva, el principal problema para la salud de este aceite, es la forma de procesarlo para su consumo humano.Production_of_cheese_1

Efectivamente, este aceite está en muchos productos procesados como helados, salsas, margarinas, bollería, galletas, pizzas, chocolate, biscotes, aperitivos dulces y salados…. El caso es que en su procesamiento, se calienta a más de 300ºC y cualquier aceite por muy saludable que sea, a estas temperaturas deja de serlo.

Por tanto, os recuerdo lo escrito en mi último artículo de 2016 , donde refiriéndome  al procesamiento industrial, decía que sus productos, van depositando en nuestro organismo, cantidades demasiado elevadas de azúcar, sal, grasas trans, pesticidas, edulcorantes, conservantes, saborizantes y sustancias potencialmente tóxicas causantes de inflamación, intolerancias y otros síntomas.

Así que, intentemos evitar al máximo, los procesados y comamos alimentos que provengan directamente de la tierra, del aire, del río o del mar.

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REFERENCIAS:

Krause. Nutrición y dietoterapia . Edición 10. Mcgraw-hill / interamericana de México, 2000.

Larrañaga, I. J. Carballo, J.M.,Rodríguez, Mª del Mar; Fernández, José A. Control e higiene de los alimentos. Edición 1. Mc Graw Hill. 1998.

Pilar Cervera, Jaime Clapes, Rita Rigolfas. Alimentacion y dietoterapia. Edición 4.Mcgraw-hill / interamericana de España, 2004.

 

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