OBESIDAD Y DISFUNCIÓN HORMONAL

OBESIDAD Y DISFUNCIÓN HORMONAL

450px-Endocrine_central_nervous_es.svgLa obesidad es un trastorno muy complejo, consecuencia evidente de un desequilibrio entre ingestión y gasto. Pero, al contrario de lo que se ha pensado durante muchos años, los estudios indican que en la mayor parte de los casos, primero se presenta la adiposidad excesiva, y esta conduce a comer sin medida.La consecuencia final es el sobrepeso y la obesidad.

La genética por un lado, determina factores hormonales y neurales que controlan el peso. Ligeras desviaciones en las señales a corto y largo plazo, disfunciones hormonales y un defecto en la termogénesis pueden estar detrás de la obesidad.

Las CATECOLAMINAS (noradrenalina y dopamina), se liberan en el sistema nervioso simpático (SNS) en respuesta a la ingestión dietética. Actúan como hormonas y neurotransmisores incidiendo en la actividad hipotalámica. El hipotálamo a su vez rige la conducta alimentaria por medio de las hormonas que secreta.

Bajos niveles de estos marcadores producen además de ansiedad e insomnio, hambre insaciable y apetencia incontrolable de sabor dulce. 

Las HORMONAS TIROIDEAS, modulan la respuesta a las catecolaminas que secreta el SNS y regulan el termostato de nuestro metabolismo. Cuando su actividad es débil, quemamos menos calorías y aumenta la propensión a acumular kilos. El caso contrario provoca lógicamente pérdida de peso. Para mejorar la función tiroidea, es conveniente asegurar el consumo de yodo con alimentos marinos: ostras, crustáceos, mariscos, pescado azul. Estas hormonas inciden en el sistema  nervioso, cardiovascular, reproductor, respiratorio y digestivo.

WIKI TIROIDESVamos a hacer un breve repaso de las hormonas que afectan al control de peso.

HORMONAS QUE PROMUEVEN EL AUMENTO DE PESO

CORTISOL

Es conocida como la hormona del estrés porque pone al organismo en estado de alerta, cuando es necesaria energía extra para hacer frente a una situación que requiere un esfuerzo importante. El problema es que hoy día, el estrés no implica necesariamente gasto de energía.

Cuando sube el nivel de cortisol, sentimos hambre de alimentos ricos en hidratos y grasa. El cortisol, redistribuye la grasa corporal, moviéndola de brazos y piernas, a la zona troncal, por lo que puede provocar acumulación de grasa en el abdomen.

Hacer ejercicio de forma regular es la mejor manera de mantener a raya los niveles de cortisol y de gastar el excedente de energía.

GRELINA

Esta hormona segregada por él estómago provoca sensación de hambre. Su mala regulación puede estar relacionada con el aumento de peso a largo plazo y con la recuperación del mismo al abandonar el régimen alimenticio.

 

info28HORMONAS QUE FAVORECEN PERDER PESO

Diversas hormonas entre las que podemos citar las siguientes: GLP1, HORMONA PYY, IRISINA, COLECISTOQUININA, OXITOCINA, HORMONAS DEL CRECIMIENTO, pueden contribuir a la pérdida de peso por diferentes mecanismos:

  • Interactuando con el hipotálamo para combatir la ansiedad y aumentar la saciedad.
  • Acelerando el metabolismo.
  • Promoviendo la lipólisis.

Pero especialmente, la INSULINA y la LEPTINA son claves en el control del peso. Detrás de la obesidad, es frecuente una resistencia a estas dos hormonas. 

INSULINA

Cuando la glucosa llega a la sangre, el páncreas se activa y segrega insulina, cuya función principal es trasportar la glucosa de la sangre a las células. La insulina es la llave para almacenar energía.

Los valores de insulina en ayuno aumentan proporcionalmente con el grado de obesidad. Muchos obesos muestran resistencia a la insulina y deterioro de la tolerancia a la glucosa que suele corregirse si se pierde peso.

La alteración de la actividad de la insulina puede disminuir la actividad de SNS y en consecuencia deteriorar la termogénesis y a su vez bloquear la señal de la LEPTINA en el cerebro, lo que finalmente favorece la obesidad.

LEPTINA

Esta hormona es secretada a la sangre por las células grasas, para transmitir al cerebro, que ya tenemos suficiente energía almacenada y no necesitamos comer. Por tanto reduce el apetito y además acelera el metabolismo.

El problema es que a veces, las células del cerebro se vuelven resistentes a ella, lo que provoca un aumento de ingesta. La obesidad es prueba patente de resistencia a la LEPTINA y por ello nos vamos a centrar en ella, como factor esencial desencadenante de obesidad.leptinaLa cuestión es como revertir esta resistencia. Vamos a intentar resumir los principios de ESTILO DE VIDA y DIETA que se recomiendan para conseguir este objetivo:

  • Controlar el estrés, que aumenta los niveles de CORTISOL e interfiere con el resto de hormonas, incluida la LEPTINA. Puede ser útil cualquier técnica de relajación.
  • Intentar dormir 8 horas diarias. El descanso regula los niveles de LEPTINA y GRELINA, la hormona que estimula la sensación de hambre. Se relaciona la falta de sueño, con una menor secreción de LEPTINA y una mayor concentración de GRELINA.
  • Hacer ejercicio moderado es imprescindible.
    • Ayuda a equilibrar la pérdida de masa magra y la disminución de gasto metabólico.
    • El ejercicio aeróbico promueve el uso de grasa como combustible.
    • Conlleva fortalecimiento cardiovascular y aumento de la sensibilidad a la insulina.

       Pero una vez más, en la moderación está la clave. 30- 40-50 minutos diarios de ejercicio                moderado y divertido es lo ideal. Es mejor hacerlo por la tarde que a la mañana.

Las PAUTAS DIETÉTICAS BÁSICAS son las siguientes:

  • Limitar el azúcar, fructosa, y alimentos procesados, eligiendo alimentos naturales, integrales (y a ser posible biológicos). El azúcar y la fructosa inhiben los receptores de LEPTINA. El problema es que la mayoría de refrescos, aperitivos dulces y el 80% de los productos procesados llevan azúcar o  fructosa añadida. Por eso, conviene evitarlos.
  • Limitar el consumo de hidratos de carbono evitando además de los azúcares en general, los cereales blancos (arroz, pasta y pan blanco). Los hidratos idóneos, además de verduras y frutas con piel, son las que contienen fibra soluble como la avena y trigo integrales, quinoa y leguminosas.. Se deben consumir al mediodía. Es preferible limitar las patatas y aumentar las zanahorias porque contienen carotinoides, que mejoran la sensibilidad a la LEPTINA. 
  • Las grasas consumidas deben ser tanto insaturadas (aceite de oliva y semillas oleaginosas) como saturadas, seleccionando, eso si, las más saludables (coco, aguacate, palma, pescados azules).
  • Aumentar el consumo proteico a 1g de proteína/kg de peso, para inhibir la secreción de hormonas que favorecen el aumento de peso y estimular la secreción de las que contribuyen a la pérdida de peso. El desayuno y la merienda/cena deben basarse en lácteos, huevo, carnes magras y pescados grasos.
  • Por último, es frecuente el déficit de zinc en personas obesas con resistencia a la LEPTINA, por eso interesa aportarlo consumiendo espinacas, calabaza, hongos, frutos secos, mariscos, carne.Quemar-la-grasa

En este artículo he intentado reflejar de manera fluida, la complejidad de esta enfermedad que crece en nuestra sociedad de forma alarmante.

En ciertos casos, puede ser necesario añadir fármacos (con indicación médica) al tratamiento nutricional y al aumento de actividad física.

En último término se recurre a la cirugía, no exenta de riesgos. Merece la pena intentarlo todo antes de llegar a este extremo.

 

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REFERENCIAS:

  • Krause. Nutrición y dietoterapia . Edición 10. Mcgraw-hill / interamericana de México, 2000.
  • Arturo Jimenez Cruz, Pilar Cervera Ral, Montserrat Bacardí Gascón. Tabla de composición de alimentos. Edición 6. Novartis Consumer Health SA, 2000.
  • http://es.wikihow.com/aumentar-los-niveles-de-leptina
  • https://stopalaobesidad.com/tag/dopamina-y-noradrenalina/
  • http://www.dmedicina.com/enfermedades/digestivas/obesidad.html

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